Con bien llegues a ella.

UNA MUJERUCA

El carretón representa un horno de pan.

OTRA MUJERUCA

¡De pan trigo!

MARI-GAILA

¡Qué mala ventura tuviste, cuñada! ¡Aprendan de ti las anabolenas! ¡Morir sin confesión en un camino!

Simoniña, blanca, simplona, carillena, apretando los ojos remeda el planto de su madre, y abre los brazos ante el cántaro roto.

JORNADA PRIMERA: ESCENA IV

El robledo, al borde del camino real. Juana la Reina está tendida de cara al cielo, y tiene sobre el pecho una cruz formada por dos ramas verdes. Los pies descalzos y las canillas del color de la cera, asoman por debajo de la saya como dos cirios. Bastián de Candás, alcalde pedáneo, pone guardas a la muerta, y da sus órdenes con una mano en el aire, como si fuese a bendecir.