LA VECINA

¿Y talmente habló con el alma de la difunta?

MARICA DEL REINO

¡Talmente! No lo divulgues.

LA VECINA

Sepulto queda.

La vecina entra en su casa a mirar por la lumbre. Pica en el umbral una clueca con pollos, y tres críos, sucios, que enseñan las carnes, se desayunan sobre una higuera.

JORNADA SEGUNDA: ESCENA II

Un soto de castaños, donde hace huelgo la caravana de mendigos, lañadores y criberos, que acuden anuales a las ferias de agosto en Viana del Prior. La Mari-Gaila, gozosa de su nueva ventura, sofocada y risueña, llega tirando del dornajo, por la carretera cegadora de luz.

MIGUELÍN