EL CIEGO DE GONDAR
Las rapazas solamente valen para sí. Un ciego requiere mujer lograda.
EL COMPADRE MIAU
¡Más parece al contrario! Como no ve, no puede apreciar hermosura, y cuando palpe querrá encontrar las mollas prietas.
EL CIEGO DE GONDAR
¿Tú, cómo las tienes, Mari-Gaila?
LA VENTERA
Después de parir, no hay mollas duras.
MARI-GAILA
Eso va en la condición de cada mujer. Yo, después de parir tenía la carne que no se me agarraba un repulgo.