LA DAMA

Y si supieses qué existencia arrastra: Está casi en la miseria.

EL ABAD

Pero es siempre un gran señor. Vive rodeado de criados que no puede pagar, haciendo la vida de todos los mayorazgos campesinos: Chalaneando en las ferias, jugando en las villas y sentándose á la mesa de los curas en todas las fiestas.

LA DAMA

Desde que yo habito en este destierro es frecuente verle aparecer...

EL ABAD

También hace sus visitas á la rectoral. Ata su caballo á la puerta, y éntrase dando voces. Se hace servir vino, y bebe hasta dormirse en el sillón. Cuando se despierta, sea día ó noche, pide el caballo, y dando cabeceos sobre la silla, se vuelve á su Pazo de Lantañón.

EL MARQUES DE BRADOMIN