Ya no es un caso de conciencia donde el bien de la Iglesia debe considerarse antes que ninguna otra cosa. La estancia del señor Marqués de Bradomín en el palacio de Brandeso...
LA DAMA
Cuanto usted pueda decirme, cuanto me he dicho yo. Pero le quiero, él es mi vida, y su ausencia me mataba. He procurado olvidarle. Hubiera querido envejecer en una noche, despertarme un día arrugada, caduca, de cien años, con el corazón frío! Y mi pobre corazón, cada amanecer más lleno de su amor, sólo vivía de recuerdos!..
EL ABAD
Y después de haber sufrido y resistido tanto, bastó una hora de depresión aprovechada por Satanás...
LA DAMA
No, después de haber sufrido tanto, quise ser feliz, y ahora nada hay que pueda hacerme renunciar á mi amor.
DOÑA MALVINA
Señorita, la noche se queda muy oscura. ¿Le parece que vaya alguno de los criados con un farol al desembarcadero del río, para esperar á las niñas?