Aun cuando no lo dice, ese remordimiento tiene la señorita. Siete días estuvo á su cabecera, día y noche, velándole. A todos nos tenía pasmados que tuviese fuerzas estando como está tan delicada. ¡Y ahora le cuida y sirve con un amor!

EL ABAD

¿Y el ilustre Marqués, no ha vuelto á mostrarse?

DOÑA MALVINA

Mis ojos no le han visto más.

EL ABAD

Hace dos días continuaba en el Pazo de Lantañón.

DOÑA MALVINA

Entonces allí seguirá.

EL ABAD