Mejor está que nosotros, allá en el mundo de la verdad.
LA DAMA
Si viviese no sería yo tan desgraciada.
LA MADRE CRUCES
Nuestras tribulaciones son obra de Dios, y nadie en este mundo tiene poder para hacerlas cesar.
LA DAMA
Porque nosotros somos cobardes, porque tememos la muerte.
LA MADRE CRUCES
Yo, mi señora, no la temo. Tengo ya tantos años que la espero todos los días, porque mi corazón sabe que no puede tardar.