Sí que me oirá. Aun cuando es muy viejo no está sordo.

MINGUIÑA

Deja las burlerías, Electus.

QUEL mendicante prosero, tiene un grave perfil monástico, pero el pico de su montera parda, y su boca rasurada y aldeana, semejante á una gran sandía abierta, guardan todavía más malicia que sus decires, esos añejos decires de los jocundos arciprestes aficionados al vino, y á las vaqueras, y á rimar las coplas. Sucede un momento de silencio, y el ciego, que está sentado á par de la vieja mendiga, alarga el brazo hacia el lado opuesto, y palpa, queriendo alcanzar á la Inocente.

ADEGA LA INOCENTE

Esté quedo, señor Electus.

ELECTUS

¿Quién es?