EL MARQUES DE BRADOMIN

¿A quién se los vendes?

FLORISEL

Pues á la señorita, que me los merca todos. ¿No sabe que los quiere para echarlos á volar? La señorita desearía que silbasen la riveirana sueltos en el jardín, pero ellos se van lejos. Un domingo, por el mes de San Juan, venía yo acompañando á la señorita. Pasados los prados de Lantañón, vimos un mirlo que muy puesto en las ramas de un cerezo, estaba cantando la riveirana. Acuérdame que entonces dijo la señorita: Míralo, adónde se ha venido el caballero.

EL MARQUES DE BRADOMIN

Es una historia digna de un romance. Tú mereces ser paje de una reina y cronista de un reinado.

FLORISEL

Hace falta suerte, que yo no tengo.

EL MARQUES DE BRADOMIN

Di, ¿qué es más honroso, enseñar hurones, ó mirlos?