LA DAMA

Yo sé eso. En esta hora de la tarde el jardín parece lleno de recogimiento.

EL MARQUES DE BRADOMIN

El jardín y el palacio tienen esa vejez señorial y melancólica de los lugares por donde en otro tiempo pasó la vida amable de la galantería y del amor. Bajo la fronda del laberinto, sobre las terrazas y en los salones, han florecido las risas y los madrigales, cuando las manos blancas que en los viejos retratos sostienen apenas los pañolitos de encaje iban deshojando las margaritas que guardan el cándido secreto de los corazones.

LA DAMA

¡Mis manos también las han deshojado!

EL MARQUES DE BRADOMIN

Y las hojas, al volar, te han dicho cuánto yo te quería.

LA DAMA

Me han engañado.