¡Pobre señor! Estoy segura que viene á verte.

EL MARQUES DE BRADOMIN

Se ha detenido y nos saluda quitándose el chambergo.

A figura del hidalgo se alza en medio del camino con el montecristo flotante. El caballo relincha noblemente, y el viento mueve sus crines venerables. Es un caballo viejo, prudente, reflexivo y grave como un pontífice. Don Juan Manuel se levanta sobre los estribos y deja oir su voz de tronante fanfarria que despierta un eco lejano.

DON JUAN MANUEL

¡Sobrina! ¡Sobrina! Manda abrir la cancela del jardín.

LA DAMA

Xavier, dile tú que ya van.