MAX
Tú no tienes nada que envidiar, Latino.
EL JOVEN
¿Se acuerda usted, maestro?
Rubén asiente con un gesto sacerdotal, y tras de humedecer los labios en la copa, recita lento y cadencioso, como en sopor, y destaca su esfuerzo por distinguir de eses y cedas.
RUBÉN
¡¡¡La ruta tocaba a su fin.
Y en el rincón de un quicio oscuro,
Nos repartimos un pan duro
Con el Marqués de Bradomín!!!