¡Algo verás!
MAX
¡Nada!
LA LUNARES
Tócame. Estoy muy dura.
MAX
¡Un mármol!
La mozuela con una risa procaz, toma la mano del poeta, y la hace tantear sobre sus hombros, y la oprime sobre los senos. La vieja, sórdida bajo la máscara de albayalde, descubre las encías sin dientes, y tienta capciosa a Don Latino.
LA VIEJA PINTADA
Hermoso, vente conmigo, que ya tu compañero se entiende con la Lunares. No te receles. ¡Ven! Si se acerca algún guindilla, lo apartamos con el puro habanero.