¡Está usted marmota! ¿Quién será? ¡La Cuca que se camina al lavadero!
LA PORTERA
¡Ay, qué centella de mixtos! ¿Son horas?
LA VECINA
¡Son horas, y pasan de serlo!
Se oye el paso cansino de una mujer en chanclas. Sigue el murmullo de las voces. Rechina la cerradura, y aparecen en el hueco de la puerta dos mujeres: La una canosa, viva y agalgada, con un saco de ropa cargado sobre la cadera: La otra jamona, refajo colorado, pañuelo pingón sobre los hombros, greñas y chancletas. El cuerpo del bohemio resbala y queda acostado sobre el umbral, al abrirse la puerta.
LA VECINA
¡Santísimo Cristo, un hombre muerto!
LA PORTERA
Es Don Max el poeta, que la ha pescado.