¡Ninguno tiene reloj! ¡No hay duda que somos unos potentados!

Claudinita, con andar cansado, trompicando, ha salido para abrir la puerta. Se oye rumor de voces, y la tos de Don Latino de Hispalis. La tos clásica del tabaco y del aguardiente.

DON LATINO

¡Ha muerto el Genio! ¡No llores, hija mía! ¡Ha muerto, y no ha muerto!... ¡El Genio es inmortal!... ¡Consuélate, Claudinita, porque eres la hija del primer poeta español! ¡Que te sirva de consuelo saber que eres la hija de Víctor Hugo! ¡Una huérfana ilustre! ¡Déjame que te abrace!

CLAUDINITA

¡Usted está borracho!

DON LATINO

Lo parezco. Sin duda lo parezco. ¡Es el dolor!

CLAUDINITA

¡Si tumba el vaho de aguardiente!