DON LATINO

Tengo dinero para comprarte a ti, con tu tabernáculo.

Saca de las profundidades del carrik un manojo de billetes, y lo arroja sobre el mostrador, bajo la mirada torcida del chulo y el gesto atónito de Venancio. El chico de la taberna se agacha por alcanzar entre las zancas barrosas del curda, un billete revolante. La Niña Pisa Bien, amurriada en un rincón de la tasca, se retira el pañuelo de la frente, y espabilándose fisga hacia el mostrador.

EL CHICO DE LA TABERNA

¿Ha heredado usted, Don Latí?

DON LATINO

Me debían unas pocas pesetas, y me las han pagado.

PICA LAGARTOS

No son unas pocas.

LA PISA BIEN