Usted verá lo que hace.
DON LATINO
Confía en mi generosidad ilimitada.
El chico de la taberna se desliza tras el patrón, y a hurto, con una seña disimulada, le tira del mandil. Pica Lagartos echa la llave al cajón, y se junta con el chaval, en la oscuridad donde están amontonadas las corambres. Hablan expresivos y secretos, pero atentos al mostrador con el ojo y la oreja. La Pisa Bien le guiña a Don Latino.
LA PISA BIEN
¡Don Latí, me dotará usted con esas diez mil del ala!
DON LATINO
Te pondré piso.
LA PISA BIEN
¡Olé, los hombres!