NOCHE. Máximo Estrella y Don Latino de Hispalis tambalean, asidos del brazo, por una calle enarenada y solitaria. Faroles rotos, cerradas todas, ventanas y puertas. En la llama de los faroles un igual temblor verde y macilento. La luna sobre el alero de las casas, partiendo la calle por medio. De tarde en tarde el asfalto sonoro. Un trote épico. Soldados Romanos. Sombras de Guardias. Se extingue el eco de la patrulla. La Buñolería Modernista entreabre su puerta, y una banda de luz parte la acera. Max y Don Latino, borrachos lunáticos, filósofos peripatéticos, bajo la línea luminosa de los faroles, caminan y tambalean.
MAX
¿Dónde estamos?
DON LATINO
Esta calle no tiene letrero.
MAX
Yo voy pisando vidrios rotos.
DON LATINO
No ha hecho mala cachiza el honrado pueblo.
MAX