iNaufragar todos y salvarse el solo!

EL CIEGO DE GONDAR

Al Senor Mayorazgo no lo quieren ni los arroases de la mar, ni los
Demonios del Infierno.

EL POBRE DE SAN LAZARO

iSera para Dios Nuestro Senor!

Se oyen pasos en el corredor, y los mendigos callan. La Rebola echa en el fuego un haz de sarmientos que ahuman y chascan bajo las lenguas de la llama, y una gran hoguera irrumpe de pronto. La hueste mendicante, con estremecimientos humildes, con un gesto sordido, se agrupa en torno del hogar. Benita la Costurera asoma en la puerta y murmura la rancia salutacion.

BENITA LA COSTURERA

iAlabado sea Dios!

MUCHAS VOCES

iPor siempre bendito y alabado!