ANDREINA

iNo contestara!

EL RAPAZ DE LAS VACAS

iHallase firme en dejarse morir de hambre!

DON GALAN

iEsta adolecido!… iTiene el alma ausente!….

Sin ruido, lentamente, Dona Moncha se aparta de la puerta y se sienta entre los criados a desgranar espigas. Se oye alguna voz apagada, y el alarido del viento y las pisadas que vienen y van. Desgranada una cesta de mazorcas, traen otra. En la antesala vaga ahora una sombra negra, la sombra del capellan.

EL CAPELLAN

Los pasos no dejan de oirse ni de dia ni de noche.

DONA MONCHA