EL CABALLERO

iNo se si el mar, si tus dientes, hacen ese gran ruido que no me deja descansar y se agranda dentro de mi!

FUSO NEGRO

iEs la voz de la cueva!

El Caballero se tiende sobre las algas que sirven de camada a Fuso Negro. En la concavidad del escabon parece aletear un gran pajaro invisible que acordase su vuelo con la voz del viento y el tumbo de las olas. La cortina cenicienta de la lluvia ondula en el claro de luz que recorta la boca de la cueva. Algunas sombras llegan a cobijarse y se agrupan en el umbral, alentando afanosas de la carrera. Aquellas figuras que huyen del nublado se destacan por oscuro sobre el fondo del mar tendido de espuma. Son cuatro ninos descalzos, con los pelos crespos y una mujer de luto.

LA MUJER

iTiempo de aguas!….iTiempo de tormentas!…. iTiempo maldito!….iMiseria para los pobres!….iLutos y hambres!….iCubrese el sol!….iSentarvos en la tierra a descansar, mis hijos!…iAun hemos de ir mucho por este arenal!…iVos doleran los pies si no descansais!… iRepartirvos ese pan!….iTiempo de tormentas!….iTiempo de dolor!…

FUSO NEGRO

Si tuviesemos un amparo de lena encenderiamos una hoguera.

LA MUJER