DONA MONCHA
No se hallo nada, porque ellos ya se lo habian repartido todo antes de morir su madre.
BENITA LA COSTURERA
iY sin venir el Senor Don Juan Manuel! Dicen que los hijos juraban contra el capellan, porque hubo de mandarle un aviso. ?Verdad que parece mentira, Dona Monchina?
DONA MONCHA
A mi, todo cuanto se diga de esos malvados, me parece verdad.
BENITA LA COSTURERA
iJesus, que Caines!
Benita la costurera moja una toalla en la jofaina que trajo llena de agua caliente, y comienza a lavar el rostro de la muerta. Entre los labios azulencos renace siempre una saliva ensangretada, bajo la toalla con que los refriegan aquellas manos irreverentes, picoteadas de la aguja, y la cabeza livida rueda en el hoyo de la almohada.