No la laves mas.

BENITA LA COSTURERA

iSi se ha ciscado toda! ?Quiere que vaya asi a la presencia de Dios? iY que cuerpo blancoi iCuantas mozas quisieran este pecho de paloma!

DONA MONCHA

Dejala… Yo le vestire el habito.

Seria y brusca, coge la mortaja y se acerca, apartando a Benita la Costurera. Con un brazo quiere incorporar a la muerta, y aquellas manos frias, cruzadas sobre el pecho, se desenredan torpes y caen flojas a lo largo del cuerpo, en tanto que la cabeza ya rueda sobre los hombros, ya se hunde en el pecho.

BENITA LA COSTURERA

Yo le ayudare, Dona Monchina. Apartese.

DONA MONCHA

Corta la mortaja por detras. Es lo mejor.