Entonces nos hallamos entre Campelos y Ricoy.

EL MARINERO

Es una playa de arena gorda.

EL PATRON

Hasta que amanezca no senalaremos adonde arribamos.

EL MARINERO

Con tal noche, era sabido. Suerte que no naufragamos.

EL CABALLERO

Suerte para nosotros, que no diran lo mismo los delfines.

Se oye a lo lejos una campana, una de esas campanas de aldea, familiares como la voz de las abuelas. Tane con el toque del nublado.