DON PEDRITO
Creo que no.
Cabalga sobre el barandal Don Farruquino y se descuelga hacia el oscuro presbiterio de la capilla, donde aun flota el humo de la cera y del incienso. Se balancea un momento y se deja caer.
DON PEDRITO
Ahora voy yo.
DON FARRUQUINO
Tu me esperas arriba. Tienes que darme los brazos para que suba. Si saltas nos quedamos sin poder salir, porque estan todas las puertas cerradas.
Sube las gradas del presbiterio Don Farruquino, y luego de hacer una genuflexion ante el altar, abre el sagrario, de donde saca el copon y la patena, que tienen en sus manos el aureo brillo de un tesoro. Con religioso respeto los contempla, colocandose bajo la lampara.
DON FARRUQUINO
Por fortuna, no tiene ninguna sagrada forma el copon. iDios ha hecho que los otros bandidos perdiesen la memoria, porque hubieran entrado aqui y todo lo hubieran profanado para venderlo!… Pedro, tu te llevaras la lampara, que es de plata, y yo conservare los vasos sagrados para dedicarlos al culto. Hay que salvar el sacrilegio.