DON PEDRITO

Yo no soy su hijo, Don Juan Manuel.

El Caballero aferra con una mano las riendas, mientras con la otra enarbola el baston. El primogenito, doblandose sobre el borren y corriendo espuelas encabrita el caballo, y el padre, sin soltar el rendaje, le apalea.

EL CABALLERO

A un hijo tan bandido se le abre la cabeza. iSe le mata! iSe le entierra!

DON PEDRITO

iNo me encienda la sangre, que si me vuelvo lobo, lo como!

EL CABALLERO

Apeate del caballo, y veras quien tiene mas fieros dientes.
DON PEDRITO

iNo me tiente, senor!