Un padre nos da disciplinazos, y cuando corra la sangre hemos de besarle las manos.

DOMINGA DE GOMEZ

Quisiera yo, cuitada de mi, ver alzarse a mi padre de la cueva, aunque fuera para arrastrarme de los cabellos, que no tengo.

Don Pedrito queda un momento suspenso en medio del camino, y siempre tremulo, mira como su caballo se huye al galope por una siembra, pisandose las bridas.

EL CABALLERO

?Por que te detienes, mal hijo?

DON PEDRITO

Por ver si entre tanto misionero habia alguno que fuese para alcanzarme el caballo.

EL CABALLERO

iY tu te llamas lobo!