iAy, senor mi amo, comieronle las ratas.

EL CABALLERO

Enciende el horno…. Si no hay harina que cocer te quemaremos a ti por bruja.

ANDREINA

iMuriose aquella santa, que si ella no se muriese no recibiera yo este trato! iBruja! Nadie en el mundo me dijo ese texto, que vengo de muy buenos padres, y no habra cristiano que me haya visto escupir en la puerta de la iglesia, ni hacer los cuernos en la misa mayor. iAy, muerte negra, que te llevas a los mejores y dejas a los mas ruines!

El Caballero se sienta solo en un banco que hay frontero al hogar, y permanece abatido y sombrio, con los ojos en la hoguera de sarmientos que levanta sus lenguas de oro hacia el fondo negro y brujo de la chimenea, donde resuenan las risas del viento. Los mendigos se agrupan al otro lado, y hablan en voz baja.

EL CABALLERO

Calentaos, ya que solo puedo ofreceros el techo y la lumbre. Don Juan
Manuel Montenegro hoy es tan pobre como vosotros.

DOMINGA DE GOMEZ

Es rico de caridad.