El vocabulario recogido por Escobar lleva las siguientes líneas preliminares:
«Max Müller dice que colocando las veintitrés o veinticuatro letras de los abecedarios en todas las combinaciones posibles, se obtendrían todas las palabras que han sido empleadas en todos los idiomas del mundo y todas las que se hayan de emplear. Tomando veintitrés letras como base, el número de palabras sería: 25,852,016,738,884,976,640,000; y con veinticuatro como base: 620,448,401,733,239,439,360,000. Belarmino no llegó a usar de tanta riqueza léxica; ni siquiera se aproxima a Dante, Shakespeare y Cervantes, que utilizaron miles de palabras. Belarmino se quedó alrededor del medio millar. Recuerdo haber leído en alguna parte que Racine en sus escritos no pasó de 400 voces, con ser su lenguaje tan dúctil, fino y matizado.»
FIN
Valdenebro de los Valles, Valladolid. Agosto-septiembre 1920.
APÉNDICE
ALGUNAS VOCES DEL LÉXICO BELARMINIANO
ACARICIAR.—Sentir respetuoso recelo, como se hace al propiciar y halagar ciertos animales.
ANALFABÉTICO.—Indiferente, imparcial, sin prejuicios intelectuales.
BELIGERANCIA.—Oposición, contraste. Adversidad, desgracia.
BELIGERANTE.—Contrario, opuesto.