Descripción Colonial
POR
Fr. Reginaldo de Lizárraga
(LIBRO SEGUNDO)

BUENOS AIRES
Librería LA FACULTAD, de Juan Roldán
436—Florida—436
1916


[ÍNDICE]

LIBRO SEGUNDO
De los prelados eclesiásticos del reino del Perú, desde el reverendísimo don Jerónimo de Loaisa, de buena memoria, y de los virreyes que lo han gobernado, y cosas sucedidas desde don Antonio de Mendoza hasta el conde de Monterrey, y de los gobernadores de Tucumán y Chile.
Págs.
I.—De los prelados eclesiásticos.[11]
II.—Del ilustrísimo fray Hierónimo de Loaisa, arzobispo de Los Reyes[13]
III.—Del ilustrísimo Mogrovejo[20]
IV.—De los reverendísimos del Cuzco[22]
V.—De los reverendísimos de La Plata[27]
VI.—De los reverendísimos de Tucumán y Paraguay ó Rio de la Plata[37]
VII.—De el licenciado Vaca de Castro, Blasco Núñez Vela y don Antonio de Mendoza[38]
VIII.—Del Marqués de Cañete[40]
IX.—Del Marqués de Cañete[44]
X.—El Marqués llega á Trujillo[46]
XI.—Parte el Marqués de Trujillo[50]
XII.—Entra el Marqués en Los Reyes[52]
XIII.—El Marqués hizo perdon general[54]
XIV.—Cómo proveyó por gobernador de Chile á su hijo don García de Mendoza[56]
XV.—Nombró el Marqués gentiles hombres lanzas y arcabuces[59]
XVI.—El Marqués quiso prender al doctor Sarabia, Oidor[62]
XVII—De las entradas que en su tiempo se hicieron[64]
XVIII.—El Marqués mandó traer á Los Reyes los cuerpos de los Ingas[72]
XIX.—El Marqués se mostró gran republicano[75]
XX.—De la muerte del Marqués[80]
XXI.—De las virtudes del Marqués[83]
XXII.—Cuán enemigo era de acrecentar tributos[88]
XXIII.—Del conde de Nieva[91]
XXIV.—Del gobernador Castro[93]
XXV.—Del Visorrey don Francisco de Toledo[99]
XXVI.—De la guerra que hizo al Inga[105]
XXVII.—El Visorrey en su viaje se encontró con el gobernador Castro[109]
XXVIII.—El Visorrey don Francisco de Toledo llega á Potosí y de allí á la ciudad de La Plata[111]
XXIX.—El Visorrey dió asiento á las tasas y cosas de Potosí[113]
XXX.—Salieron los Chiriguanas á besar las
manos á don Francisco de Toledo
[116]
XXXI.—Refiérese la fiction Chiriguana[119]
XXXII.—El Visorrey don Francisco de Toledo convoca Audiencia, Sede vacante y prelados de las Ordenes, y pide parecer[121]
XXXIII.—Hace el Virrey informacion del milagro[128]
XXXIV.—Los Chiriguanas se huyen[132]
XXXV.—El Visorrey don Francisco de Toledo determina ir á los Chiriguanas en persona[133]
XXXVI.—El Visorrey don Francisco de Toledo pide parecer si dará por esclavos á los Chiriguanas[135]
XXXVII.—El Visorrey manda al general don Gabriel entre contra los Chiriguanas por el camino de Santa Cruz [138]
XXXVIII.—El Visorrey nombra capitanes y entra en la tierra Chiriguana[138]
XXXIX.—El Visorrey nombra capitan á Barrasa, su camarero, y lo envia al pueblo de Marucare[143]
XL.—De la hambre que comenzaba en el real, y enfermedad del Visorrey[146]
XLI.—El Visorrey manda volver el campo al Perú[148]
XLII.—Lo que subcedió al general don Gabriel Paniagua[151]
XLIII.—Despide los soldados el Visorrey y llega á la cibdad de La Plata[153]
XLIV.—Del Capitan Francisco Draque, inglés, que entró por el estrecho de Magallanes[154]
XLV.—La Inquisicion vino á este reino[164]
XLVI.—De las virtudes del Visorrey don Francisco de Toledo[167]
XLVII.—Don Martin Enriquez, Visorrey destos reinos[169]
XLVIII.—El conde de Villar, Visorrey destos reinos[171]
XLIX.—Su Majestad provee á don García de Mendoza por Visorrey destos reinos[178]
L.—Quito no quiere recibir las alcabalas y medio se rebela[181]
LI.—El Marqués tiene aviso de Chile que un pirata inglés ha llegado aquella costa[186]
LII.—Parte la armada del puerto en busca del enemigo, agua arriba[190]
LIII.—Vuélvese la armada al puerto[195]
LIV.—El Marqués despacha segunda vez en seguimiento del enemigo[197]
LV.—De la jornada y descubrimiento que hizo el adelantado Alvaro de Amendaña[201]
LVI.—[De cómo los nuestros llegaron á una isla poblada de negros, y de las refriegas que con éstos hubo][207]
LVII.—[De la muerte que el Adelantado Mendaña hizo dar al Maese de campo][213]
LVIII.—[Donde se dice el fin que tuvieron Malope y el Adelantado Mendaña][216]
LIX.—[De cómo los nuestros llegaron á las islas Filipinas y luego volvieron al Perú].[217]
LX.—Sola una desgracia le subcedió al Marqués.[219]
LXI.—Del ilustrísimo Arzobispo de México.[221]
LXII.—Del camino de Talina á Tucumán.[224]
LXIII.—Del valle de Salta, Comarca y Calchaquí.[230]
LXIV.—De la cibdad de Esteco.[232]
LXV.—De la cibdad de Santiago del Estero.[233]
LXVI.—De la cibdad de Córdoba.[237]
LXVII.—De los gobernadores que ha habido en Tucumán desde el Marqués de Cañete acá.[239]
LXVIII.—Del reino del Paraguay.[243]
LXIX.—Del puerto y pueblo de Buenos Aires.[249]
LXX.—De la provincia de Cuyo, en términos de Chile.[253]
LXXI.—De la cibdad de Mendoza.[256]
LXXII.—Del camino de Mendoza á Santiago de Chile.[257]
LXXIII.—Prosigue el camino de Copiapó á Coquimbo.[261]
LXXIV.—De la cibdad de Coquimbo.[262]
LXXV.—De la cibdad de Sanctiago.[266]
LXXVI.—De las demás cibdades de Chile.[271]
LXXVII.—De algunos otros pueblos deste reino.[273]
LXXVIII.—De la cibdad de Valdivia.[276]
LXXIX.—De la cibdad de Osorno.[278]
LXXX.—De la cibdad de Castro.[280]
LXXXI.—De los obispos deste reino.[281]
LXXXII.—De los prelados y religiosos de las Ordenes.[283]
LXXXIII.—De los gobernadores de Chile.[283]
LXXXIV.—Del gobernador don Alonso de Sotomayor.[288]
LXXXV.—Del gobernador Martin García de Loyola.[296]
LXXXVI.—Del gobernador don Francisco de Quiñones.[300]
LXXXVII.—Del gobernador Alonso de Ribera.[301]
LXXXVIII.—De las calidades de los indios de Chile.[304]

[LIBRO SEGUNDO]

De los prelados ecclesiásticos del reino del Perú, desde el reverendísimo don Jerónimo de Loaisa, de buena memoria, y de los Virreyes que lo han gobernado, y cosas sucedidas desde don Antonio de Mendoza hasta el Conde de Monterrey, y de los gobernadores de Tucumán y Chile.