[306] Miguel Ángel había ejecutado parcialmente siete estatuas, y las dos tumbas de Lorenzo de Urbina y de Julián de Nemours y la Madona. No había comenzado las cuatro estatuas de los ríos, que quería hacer, y abandonó a otros las figuras para las tumbas de Lorenzo el Magnífico y de Julián, hermano de Lorenzo.

[307] Vasari preguntó a Miguel Ángel en 17 de marzo de 1563, “que qué pensaba hacer respecto a las pinturas sobre los muros”.

[308] No se supo siquiera dónde colocar las estatuas ya hechas, ni cuáles había querido hacer para los nichos que estaban vacíos. En vano Vasari y Ammanati, encargados por el duque Cosme I de acabar la obra emprendida por Miguel Ángel, se dirigieron a él: no se acordaba de nada. “La memoria y el espíritu se me han anticipado, escribía en agosto de 1557, para esperarme en el otro mundo”.

[309] Miguel Ángel recibió los derechos de ciudadano romano el 20 de marzo de 1546.

[310] Buonarroto, muerto de la peste en 1528.

[311] En junio de 1534.

[312] Poesías, LVIII. Véase Apéndice IX.

[313] Poesías, XLIX. Véase Apéndice X.

LA ABDICACIÓN