[370] Condivi.

[371] La idea de este inmenso fresco que cubría el muro de la entrada de la Capilla Sixtina, encima del altar del Papa, remontaba a Clemente VII, desde 1533.

[372] Vasari.

[373] Vasari.

[374] Ibid.

[375] Julio de 1573. Varonese no dejó de disculparse con el ejemplo del Juicio Final: “Convengo que es malo; pero vuelvo a lo que he dicho, que es un deber para mí seguir los ejemplos que mis maestros me han dado.”

“¿Qué han hecho pues tus maestros? ¿algo parecido tal vez?”

“Miguel Ángel, en Roma, en la Capilla del Papa, ha representado a Nuestro Señor, a Su madre, a San Juan, a San Pedro y a la Corte Celestial; y ha representado desnudos a todos los personajes, hasta a la Virgen María, y en actitudes que la más severa religión no ha inspirado...”. (A. Baschet: Pablo Veronés ante el Santo Oficio, 1880).

[376] Esto fué una venganza. El Aretino había tratado de obtener de él, según su costumbre, algunas obras de arte; además había tenido el descaro de trazarle un programa para el Juicio Final. Miguel Ángel había rechazado cortésmente este ofrecimiento de colaboración extraña, y se había hecho sordo para las peticiones. El Aretino quiso demostrar a Miguel Ángel lo que podía costarle esta falta de consideraciones.

[377] Una comedia del Aretino, El Hipócrita, fué el prototipo de Tartufo (P. Gauthiez: el Aretino, 1895).