[429] Se cambiaron epístolas en verso, amistosas y burlescas. Poesías, LVII y CLXXII. Berni hizo de Miguel Ángel un elogio magnífico en su Capitolo a Fra Sebastiano dei Piombo. Dice “que él era la Idea en sí de la escultura y de la arquitectura, como Atrea era la Idea de la Justicia, toda bondad y toda inteligencia”. Lo llama un segundo Platón, y dirigiéndose a los otros poetas les dice esta frase admirable, citada con frecuencia: “¡Guardad silencio, instrumentos armoniosos! Él dice cosas y vosotros palabras”. Ei dice cose, et voi dite parole...
[430] Dona Argentina Malaspina, en 1516.
[431] Sobre todo su carta a Francisco I, de 26 de abril de 1546.
[432] Condivi comienza así su vida de Miguel Ángel: “Desde la hora en que el Señor Dios, por su gracia todopoderosa, me juzgó digno no solamente de ver a Miguel Ángel Buonarroti, el escultor y pintor único, lo cual apenas habría tenido la audacia de esperar, sino también de gozar con su conversación, con su afecto y su confianza, en reconocimiento de tal beneficio, me dediqué a reunir todo lo que me parece en su vida digno de alabanza y de admiración, para ser útil a los demás con el ejemplo de tal hombre”.
[433] Francisco I, en 1546. Catalina de Médicis, en 1559, le escribió desde Blois, “que sabiendo como todo el mundo, cuán superior era a cualquier otro en su siglo”, le suplicaba que él esculpiera la estatua ecuestre de Enrique II, o que a lo menos hiciera un dibujo de ella. Noviembre 14 de 1559.
[434] En 1552. Miguel Ángel no respondió, lo cual ofendió al duque. Cuando Benvenuto Cellini volvió a hablar del asunto a Miguel Ángel, éste respondió de una manera sarcástica.
[435] En noviembre de 1560.
[436] En octubre de 1561.
[437] Vasari. A propósito de la recepción que Cosme hizo a Miguel Ángel.
[438] Francisco de Holanda. Conversación sobre la pintura.