La compañía de Rothschild es un centro inmenso de accion.
Salamanca es su accion misma.
Rothschild es una casa, una sociedad.
Salamanca es él.
Rothschild envia á las Californias buques llenos de plata, y se los traen llenos de oro.
Salamanca no tiene que salir de su escritorio, para explotar las minas de las Californias; para Salamanca son Californias todos los países; las Californias van consigo.
Salamanca seria el carácter más extenso, uno de los genios más grandes del siglo xix, que es el siglo más grande que registra la historia del mundo, si no le faltasen dos cosas.
—¿Le faltan dos cosas? preguntará el lector.
—Sí; á ese carácter prodigioso faltan dos cualidades capitalísimas.
—¿Cuáles son?