De la ruindad y la ignorancia pasto.

* * *

En su cárcel de espinos y rosas

Cantan y juegan mis pobres niños,

Hermosos seres, desde la cuna

Por la desgracia ya perseguidos.

En su cárcel se duermen soñando

Cuán bello es el mundo cruel que no vieron,

Cuán ancha la tierra, cuán hondos los mares,

Cuán grande el espacio, qué breve su huerto.