Que en el rudo vaivén que sin tregua

Se agitan mis pensamientos,

Dudo si el rencor adusto

Vive unido al amor en mi pecho.

II

¡Otra vez! Tras la lucha que rinde

Y la incertidumbre amarga

Del viajero que errante no sabe

Dónde dormirá mañana,

En sus lares primitivos