Y la bronca voz del trueno;
Todo halla un eco en las cuerdas
Del arpa que pulsa el genio.
Pero aquel sordo latido
Del corazón que está enfermo
De muerte, y que de amor muere
Y que resuena en el pecho
Como un bordón que se rompe
Dentro de un sepulcro hueco,
Es tan triste y melancólico,