Y mientras silenciosa

Lloraba yo y gemía,

Mi niño, tierna rosa,

Durmiendo se moría.

Al huir de este mundo, ¡qué sosiego en su frente!

Al verle yo alejarse, ¡qué borrasca en la mía!

Tierra sobre el cadáver insepulto

Antes que empiece á corromperse..., ¡tierra!

Ya el hoyo se ha cubierto, sosegaos,

Bien pronto en los terrones removidos