¡Dichoso aquel que espera
Tras de esta vida hallarse en mejor vida!
* * *
Yo no he nacido para odiar, sin duda,
Ni tampoco he nacido para amar,
Cuando el amor y el odio han lastimado
Mi corazón de una manera igual.
Como la peña oculta por el musgo
De algún arroyo solitario al pie,
Inmóvil y olvidada, yo quisiera