Y ¡adiós!, en un momento,
¡Adiós gloria y honor, reposo y dicha!
II
Duerme el anciano padre, mientras ella
Á la luz de la lámpara nocturna
Contempla el noble y varonil semblante
Que un pesado sueño abruma.
Bajo aquella triste frente
Que los pesares anublan,
Deben ir y venir torvas visiones,