MELANCOLÍA de haber amado,
junto a la fuente de la arboleda,
el luminoso cuello estirado
entre los blancos muslos de Leda!

IV

ANTES de todo, gloria a ti, Leda!
tu dulce vientre cubrió de seda
el Dios. Miel y oro sobre la brisa!
Sonaban alternativamente
flauta y cristales, Pan y la fuente.
Tierra era canto, Cielo sonrisa!

Ante el celeste, supremo acto,
dioses y bestias hicieron pacto.
Se dió a la alondra la luz del día,
se dió a los buhos sabiduría
y melodía al ruiseñor.
A los leones fué la victoria,
para las águilas toda la gloria,
y a las palomas todo el amor.