Había rosas de olor y jazmines orientales que constelaban las verdes y espesas enredaderas que crecen.
(Capítulo II)
Desde la cumbre de la sierra divísase el lago de Managua.
(Capítulo II)
Había rosas de olor y jazmines orientales que constelaban las verdes y espesas enredaderas que crecen.
(Capítulo II)
Desde la cumbre de la sierra divísase el lago de Managua.
(Capítulo II)