SONETO
Oh Dios! Jamás yo pienso
en este vivir asesino,
hecho con la mujer y el vino
y con este Dios tan inmenso.
Este camino tan extenso,
que ni siquiera lo adivino;
esta viña aquí, y este pino
Oh Dios! Jamás yo pienso
en este vivir asesino,
hecho con la mujer y el vino
y con este Dios tan inmenso.
Este camino tan extenso,
que ni siquiera lo adivino;
esta viña aquí, y este pino