Damas bellas y adorables
que vivís entre esplendores:
a las niñas miserables
dadles pan y dadles flores
Bondadosas y discretas,
dad un beso al pobre niño.
¡Dios bendiga,
Dios bendiga las violetas
que se arrancan del corpiño
para darse a la mendiga!
Damas bellas y adorables
que vivís entre esplendores:
a las niñas miserables
dadles pan y dadles flores
Bondadosas y discretas,
dad un beso al pobre niño.
¡Dios bendiga,
Dios bendiga las violetas
que se arrancan del corpiño
para darse a la mendiga!