y dolor, dolor, dolor...!

¡Estos son los hombres fuentes

que vierten áureas corrientes

y multiplican simientes

por su ciclópeo fragor,

y tras la Quinta Avenida

la Miseria está vestida

con dolor, dolor, dolor...!

¡Sé que hay placer y que hay gloria

allí, en el Waldorff Astoria,