Mas en tu pobre urna
cabe la eterna luz,
que es de tu alma y la mía
un diamante común.
III
Franca, cristalina,
alma sororal,
entre la neblina
de mi dolor y de mi mal!
Mas en tu pobre urna
cabe la eterna luz,
que es de tu alma y la mía
un diamante común.
Franca, cristalina,
alma sororal,
entre la neblina
de mi dolor y de mi mal!