El árbol dice: «Yo te he visto pensar.»
Y aquel ruiseñor de los mil años
repite lo del cuervo: «¡Jamás!»
V
Francisca, sé suave,
es tu dulce deber,
sé para mí un ave
que fuera una mujer.
Francisca, sé una flor
y mi vida perfuma,
El árbol dice: «Yo te he visto pensar.»
Y aquel ruiseñor de los mil años
repite lo del cuervo: «¡Jamás!»
Francisca, sé suave,
es tu dulce deber,
sé para mí un ave
que fuera una mujer.
Francisca, sé una flor
y mi vida perfuma,