Pasarán las visiones de Durero;
pasarán de Callot los lansquenetes,
los horrores de Goya, el visionario,
en la memoria amarga de la tierra.
Pasará de la guerra el tigre fiero,
se olvidarán obuses y mosquetes,
y ante la sacra sangre del Calvario
se acabarán las sangres de la guerra.