EVA

Si eres tan bella y pura y misteriosa, pasa;

no seas ni el rubí, ni la rosa o la brasa,

porque en tus tentaciones maravillosas, puedes

contarme en tus miradas, o meterme en tus redes.

Yo no sé qué hay en ti de la noche estrellada,

y ni sé qué hay en ti de la mujer amada.