¿Cómo no supe aquel día
que me habías de olvidar?
Está ardiendo mi incensario,
es una copa de Ofir.
«Navegar es necesario»
y es necesario vivir.
y sopla mi voluntad.
Séle tú propicio, ¡oh viento!,
a la barca de Simbad.
¿Cómo no supe aquel día
que me habías de olvidar?
Está ardiendo mi incensario,
es una copa de Ofir.
«Navegar es necesario»
y es necesario vivir.
y sopla mi voluntad.
Séle tú propicio, ¡oh viento!,
a la barca de Simbad.